La vida es una bola de pelo. Sí, de esas que se forman en el baño. Con la brisa se van y se llenan, a veces de cosas inútiles, como la mugre del piso, a veces de cosas más bonitas, como por ejemplo, más pelo...
María Cristina Ibarra. Nací en Montería (Córdoba) en marzo del 88, arranco algunas horas de mi trabajo como diseñadora industrial para cantar, leer y escribir. El vino, el café, los abrazos y las películas para niños me encantan. Vivo en Barranquilla y estoy totalmente convencida que esta ciudad tiene algo en sus calles que no me deja mudarme a otro lugar. ¡Descubrí que me gusta cocinar!
2 Comentarios:
tienes razón... mi gato es experto en bolas de pelos
Esto me dió asquito. Una bola de pelso ajeno me resulta un poco asqueroso. Interesante analogia. jajaja
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