Desde hace varias generaciones las mujeres hemos ganado cierto espacio en la sociedad, ahora vamos la universidad, somos jefas de la casa, trabajamos, en pocas palabras somos diosas terrenales, pues no hay algo más diligente, delicado, ágil y bonito que una mujer, es por esto que ahora los hombres quieren remedarnos, entonces se ponen faldas, se pintan la cara, depilan sus piernas y con esto creen que van a ganar nuestras cualidades, pero ¡No! no es cierto, siguen siendo hombres y ellos son torpes, tienen sólo 5 sentidos, les hace falta una costilla, no hallan otra manera de manejar la situación, que diciendo mentiras, que casi siempre son descubiertas y además juran que son la última Coca cola del desierto, sin saber que el camión viene atrás.
Pero ellos, los hombres, además de que fastidian, molestan y joden, me han regalado muchos de los momentos más bellos de mi existencia, por eso los amo. Les soporto su torpeza, incompetencia, la falta del 6to sentido y su egocentrismo, a cambio de noches de bonitas y sensaciones nunca antes vividas. ¡Me encantan! y los quiero tanto, un poco menos que a mí misma, un poco más que al chocolate, vinimos a este mundo a compartir nuestros seres y a aprender de cada uno. A los hombres, esos que verdaderamente buscan algo más allá del sexo, les entregaría mi vida completita, sin pretextos, ni excusas. El problema es que ahora son difíciles de encontrar, o es que ¿Me estoy poniendo ciega?

6 Comentarios:
pues yo creo q estas ciega crys!! me tenias a mi cerca y no me viste :P
No es q te estés quedando ciega, es que los buenos tipos están al borde de la extinción.
un abrazo
El problema es que los hombres buenos siempre terminamos siendo los "mejores amigos" es como una maldición, pero no estamos tan escondidos, estamos frente a sus hermosas narices, solo que no se por que pasamos desapercibidos
Un abrazo :D
Esa ceguera es milenaria amiga...
:(
Amiga, has leído
¿Por qué los hombres aman a las cabronas?
hubiera leído ese libro desde el día en que nací T_T
pero bueno, uno aprende de los totazos...
Googlealo
Es cierto. Somos básicos, de contadas (pequeñas) sutilezas. Pero una mujer (sobre todo cuando uno no puede arrancársela bien de la cabeza) también jode. Un encuentro (una mirada) inesperada, por ejemplo. El resultado siempre es perturbador.
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